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Un desafió Colectivo para enfrentar la vigilancia

“Sin embargo, un extremo de esta posición individualista, de apelar a los derechos individuales, se encuentra también en la idea de que el uso de tecnologías con fuerte cifrado y anonimato permitiría crear un espacio personal seguro, impenetrable por la vigilancia, sin importar cuáles sean las tecnologías y estrategias de los sistemas de dominación. Independientemente de la efectividad inmediata, el énfasis técnico e individual del uso meramente privado de herramientas de seguridad digital no logra disputar a la vigilancia aquello que busca controlar: la capacidad de la organización colectiva. Individuos perfectamente seguros pero aislados son impotentes frente a la existencia de la vigilancia.”

Por Colectivo Disonancia | Colaboración

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Siempre es octubre

El 12 de octubre 1492, se conoce comúnmente como el día del “Descubrimiento de América”, este día queda registrado en los anales de la historia como la llegada de los españoles a las islas caribeñas de América. Este pequeño acto, insospechadamente daría inicio a uno de los procesos más largos y brutales de genocidio en… Leer más →

Educación en tiempos de crisis

Educar para un mundo sin poderes ni jerarquías, para un mundo en donde cada persona pueda ser ella misma y construir su historia personal en busca de la mayor felicidad posible, para sí misma y para su mundo, requiere ayudar a generar mentes carentes de prejuicios, de estereotipos, de dependencias libres del principio de autoridad;… Leer más →

El Último Huilliche

El día 7 de octubre, el medio de comunicación Ufro Medios, perteneciente a la red de medios de comunicación de la Universidad de la Frontera, publicó una noticia titulada “Destacamento cuenta con uno de los últimos Huilliches”, haciendo hincapié en uno de los conscriptos, quien a ojos de los oficiales del destacamento de montaña número… Leer más →

REFLEXIONES CONTRA EL RACISMO EN EL MOVIMIENTO ANARQUISTA

“Apenas abrimos la boca y nos atragantaron con himnos. Nuestra maravilla infantil ante la riqueza y variedad de los coloresse diluyó en la imposición de un tricolor patrio. Se nos enseñó a enorgullecernos de una historia escrita sobre la sangre de nuestras abuelas ultrajadas. Somos racistas y reconocerlo puede ser de vital importancia para poder expulsar de nosotres, esa expresión autoritaria de la sociedad separada. Esto, por supuesto, si es que de verdad aspiramos construir la posibilidad de un mundo libre de opresiones.”

Por Arpía Cantora | Colaboración

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